“El álbum explora las fosas abisales de las relaciones humanas, la absoluta incapacidad de los unos para entender a los otros y, sobre todo, el escasísimo esfuerzo que hacemos, en general, por entender las posturas del de enfrente”
Todo lanzamiento con el nombre impreso de Bunbury es un acontecimiento en el rock en español a ambos lados del Atlántico: Es uno de los músicos más internacionales, de los más inquietos y trabajadores y de los que más pasiones despiertan. Ahora, con su nueva obra, la intimista “Las consecuencias”, busca, una vez más, nuevos registros sonoros.
Personalmente, y sobre todo cuando una entrevista pretende, como es el caso, ser extensa, no me gustan demasiado los cuestionarios por escrito, remitidos por mail y respondidos del mismo modo. Pero a veces no queda más remedio que hacerlo así, y este es el caso. Bunbury explica en unas notas que acompañan a las respuestas que lo entiende pero que “lo lógico es que si lo que digo se va a leer, tenga la opción de escribirlo. Y si se radia, entonces sí, de escucharlo, y si se televisa de verlo”. Desde luego es una forma de verlo, pero se pierde el diálogo, la replica, el abundar en determinados aspectos… Uno entiende que, escaldados de, en ocasiones, no reconocer en una transcripción lo dicho, algunos músicos prefieran poner sus ideas por escrito y tener la opción de reflexionar antes de pulsar el teclado. A cambio, este método nos ofrece la frialdad de la comunicación electrónica, y quien adora los vinilos, debería saberlo. En todo caso, aquí va la entrevista con Bunbury a propósito de “Las consecuencias”, su nuevo disco, la primera en EFE EME desde 2006, cuando el lanzamiento de “El tiempo de las cerezas”. Mucho tiempo, desde luego. Hay que agradecerle a Enrique, cuyas tablas nadie puede poner en duda a estas alturas, que no haya rehuido ninguna de las preguntas formuladas.