La lengua del Bosque es una obra de teatro que
Sergio Algora, actualmente cantante y letrista de La Costa Brava,
escribió en la época que se lanzaba sin paracaídas desde la nave
psicodélica llamada El Niño Gusano. En el año 1998, Sergio vivía
en una suerte de casa-museo-víctor y ana repleta de objetos que
por la noche cobraban vida. Para lo bueno y para lo malo. La influencia
de haber digerido de manera incorrecta las lecturas de Carroll,
Barry, Vian, Sade, Michaux y de haberse intoxicado voluntaria y
copiosamente con L.S.D, hicieron inevitable la aparición en su cabeza
de los duendes, hadas y seres deformes que pueblan La lengua del
bosque. El texto surgía de noche y el sólo tenía que trascribirlo
por las mañanas, esa es una de las ventajas que tiene estar en contacto
con "el otro lado". El libro mezcla humor y tragedia,
y aunque el autor dice que ya no puede escribir de esa manera, lo
cierto es que su vida no deja de ser una continua repetición del
último acto de la obra. El libro va ilustrado con extraños y hermosos
collages de Mariángeles Cuartero, su compañera en aquellos años.
Un libro raro en estos tiempos de realismo y naturalismo aséptico.
José Prieto
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¿Todo bien señor Algora?
Sí, sí, todo perfecto.
Sonaban los últimos estertores de la imprenta y aún sonaban
en nuestras cabezas los arreglos de cuerda, el órgano hammond y
los coros lúbricos y femeninos con los que habíamos aderezado las
voces de cada uno de los personajes de la Lengua del Bosque.
Le habíamos pedido un libro de versos y poesía, ¿qué es
esto exactamente?
Sí, verán, si aprietan un poco los ojos, verán que las letras se
juntan de manera familiar hasta construir perfectos fragmentos de
la más pura lírica. Es una cuestión de pura eliminación de maleza,
de dejar respirar el corcho una vez abierta la primera página.
¿No debería haberlo escrito usted solo?
Me quedaban invitados que no se marcharon en la fiesta de mi último
cumpleaños. Luego también recordé que había sido ladrón de tarjetas
de crédito en Portugal, en los noventa, y me pareció feo no volverme
a llamar para echarme una mano con la tipografía y las alucinaciones
controladas. El resto es gente amable, conocida, extraída en su
mayor parte de un curioso almanaque checo del siglo diecinueve.
¿Ha visto que EP de los Módulos más precioso me han regalado?
Tiene un aspecto espléndido, casi tanto como esos champiñones…
¿Quiere usted compartirlos conmigo?
¿Es el Papa Católico?
Y de fondo Golpes Bajos interpretaban una lisérgica versión
de Escenas Olvidadas.
Sergio Algora nació en Zaragoza, ha cantado y hecho fiesta en varios
grupos ye-yé. Luego se dedicó a cosas menos serias. Ahora escribe
una novela con la firme intención de que vea la luz algún día. Si
le haces una foto frente a la sección de libros ordenada por autor,
aparecerán detrás de él cinco libros de poesía además de la Lengua
del Bosque. En breve un libro de cuentos, A los hombres de buena
voluntad. Pero eso no se lo cuentes a nadie.
Octavio Gómez Milian
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